Caucete: el arbitro Castro salió al cruce defendiendo su postura y lo qué pasó realmente

Un encuentro de futsal regional disputado en Caucete se vio empañado por un grave incidente de discriminación. Mariana Masciadri, joven seguidora del deporte y profesora de divisiones inferiores de uno de los equipos, denunció ante la sede policial haber sido humillada por César Castro, presidente del Colegio Árbitros en Caucete, debido a su condición de vitiligo.

“La expulsamos porque insultó,” expresó Castro al periodista Ariel Rodríguez en defensa de su accionar. Según el árbitro, el partido se detuvo debido a los insultos de Masciadri hacia él y otros presentes en el evento. “Nosotros comenzamos el partido y, en un momento, esa señorita empezó a insultar. Volvió a hacerlo más tarde, diciendo cosas muy ofensivas sobre mí y otros presentes. Llamamos a la policía y le pedimos que la sacara del campo de juego para que el partido continuara con normalidad. Nunca fue por su enfermedad, solo por los insultos que estaba profiriendo”, explicó Castro.

Sin embargo, Mariana relató que el árbitro detuvo el partido y, al dirigirse hacia ella, hizo una referencia a su vitiligo. “La persona que estaba a cargo… frenó el partido y se dirigió hacia mí llamando a un oficial de policía… y le dijo: ‘Aquella que está de azul sacamela, esa la que tiene manchas en la cara’”, contó la joven con visible emoción. “El trato fue tan discriminativo, fue un accionar que para una persona como yo y como tantos que padecen vitiligo, que se burlen de nuestra enfermedad, que nos traten tan despectivamente es un montón”, agregó.

“Jamás le dije nada. Es imposible que desde más de diez metros pueda darme cuenta que tiene alguna enfermedad”, aseguró. Castro explicó que detuvo el partido siguiendo el reglamento para retirar a una persona que insultaba en la tribuna y que la acción de señalarla fue por la vestimenta para que la identifiquen  y no por su condición médica.

César Castro explicó que detuvo el partido siguiendo el reglamento de la Liga de Futsal. “Nosotros comenzamos el partido y, en un momento, esa señorita empezó a insultar. Volvió a hacerlo más tarde, diciendo cosas muy ofensivas sobre mí y otros presentes. Llamamos a la policía y le pedimos que la sacara del campo de juego para que el partido continuara con normalidad. Nunca fue por su enfermedad, solo por los insultos que estaba profiriendo”,

“Ella ensució mi nombre cuando no le hice nada y perjudicó mi trabajo. Nunca hablé con ella ni tuve problemas anteriores. Solo hice mi trabajo como árbitro, cumpliendo el reglamento para que el juego se desarrollara sin violencia”, sostuvo Castro.

El árbitro también señaló que la denuncia le generó consecuencias laborales y daño a su imagen. “Hoy justamente sacan un boletín diciendo que estoy suspendido por lo que pasó en las redes sociales, cuando no influye en nada. Esto ensucia mi imagen y mi trabajo, porque llevo muchos años en el arbitraje”, afirmó.

El incidente ha causado gran revuelo tanto en el ámbito deportivo como en las redes sociales, y la situación sigue generando opiniones divididas. Mientras que César Castro asegura que la sanción fue acorde a las reglas del juego, la denuncia de Masciadri ha sido respaldada por varios miembros de la comunidad que consideran que se trató de un acto de discriminación.

Castro, por su parte, expresó que las acusaciones le han causado un grave daño a su imagen profesional. “Ella ensució mi nombre cuando no le hice nada y perjudicó mi trabajo. Nunca hablé con ella ni tuve problemas anteriores. Solo hice mi trabajo como árbitro, cumpliendo el reglamento para que el juego se desarrollara sin violencia”, sostuvo el árbitro.

Además, Castro adelantó que tomará acciones legales para defender su honor y su trayectoria en el arbitraje, indicando que se siente difamado por la denuncia.