La fiscalía general de Estados Unidos anunció que el presidente venezolano fue imputado por conspiración narcoterrorista y otros delitos. El Gobierno argentino apoyó el operativo y destacó la determinación de la Casa Blanca, mientras que Mauricio Macri celebró el hecho y habló de un cambio histórico para la región.

Estados Unidos confirmó que Nicolás Maduro sería juzgado en Nueva York tras su captura en un operativo que tuvo fuerte impacto regional. La fiscalía general estadounidense informó que el mandatario venezolano y su esposa fueron imputados por conspiración narcoterrorista, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos. Desde Washington se esperaba una comunicación oficial de la Casa Blanca durante la tarde. El líder venezolano había sido señalado por Estados Unidos como jefe del denominado Cartel de los Soles. Además, Argentina lo había declarado terrorista el pasado 26 de agosto, en el marco de las acusaciones por narcotráfico y vínculos con organizaciones criminales.

Tras conocerse la captura, el Gobierno argentino expresó su respaldo al accionar de Estados Unidos. El canciller Pablo Quirno escribió en su cuenta de X que Argentina valoró “la determinación demostrada por el presidente de EE.UU.” y apoyó oficialmente el ataque y la detención de Maduro. El mensaje fue acompañado por una imagen del posteo difundido en redes sociales.

La reacción política también se extendió a referentes de la oposición. El expresidente Mauricio Macri celebró la captura y sostuvo que “Latinoamérica recupera un país secuestrado por una dictadura”. En su mensaje, afirmó que durante años denunció al gobierno venezolano, al que calificó como una dictadura criminal, y recordó su respaldo a los presidentes electos y a la dirigente María Corina Machado.

El operativo y las imputaciones generaron repercusiones en toda la región y abrieron un nuevo escenario político y judicial para Venezuela, con impacto directo en las relaciones internacionales y en el futuro del liderazgo chavista.